Implicados. Con el inicio de la investigación se han relacionado eventos como el asesinato de David “El Magic” Mendoza. / Archivo
Rafa, Julión y 65 personas más, forman parte de la red de lavado de dinero que a lo largo de décadas integró Flores Hernández, junto con otros personajes

Los lazos entre el futbolista Rafael Márquez y Julión Álvarez con el presunto narcotraficante Raúl Flores Hernández tendrían sus inicios desde hace 10 y 20 años, respectivamente, según publicó ayer el periodista Jorge Fernández Menéndez; además no serían los únicos personajes públicos con nexos con el presunto criminal. 

En su columna de Excélsior, el periodista sostuvo que el cantante de norteño-banda Julión Álvarez recibió el impulso de Flores Hernández desde hace una década.

Raúl Flores Hernández era socio de Mario Alberto Fernández Santana, apodado “El Gordo Fernández”, promotor de espectáculos y restaurantes. A su vez “El Gordo Fernández” fue representante de Valentín Elizalde, quién antes de ser asesinado en 2006 en Reynosa, era pareja de Nathaly Fernández, hija del socio de Flores Hernández.

Posteriormente, después de perder a Valentín, la hija de “El Gordo Fernández” se casó con Julión Álvarez, a la boda asistió Jenni Rivera, quien meses después falleció en un accidente aéreo.

Rafa, Julión y 65 personas más, forman parte de la red de lavado de dinero que a lo largo de décadas integró Flores Hernández, junto con otros personajes como los hijos de Rafael Caro Quintero, Efraín y Omar Caro Urías, dos de los principales operadores del grupo. En la red están involucrados representantes deportivos y artísticos, restauranteros, financieros y prestanombres. 

EN LAS CANCHAS
La relación de Márquez Álvarez con Flores Hernández y los hijos de Caro Quintero es de muchos años atrás, desde que comenzó la carrera del futbolista. 

Fernández Menéndez narra que hay varias empresas en las que el exjugador del Barcelona participó con otros integrantes de la red y con familiares de Flores Hernández, como Felipe Flores Gómez, pero una muy notable fue la del club de fútbol Morumbi, en 2008, cuando ya jugaba en Europa, donde Márquez se convirtió en socio de una sociedad que encabezaba el propio Felipe Flores. 

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Para esas mismas fechas, el exfutbolista David “El Magic” Mendoza fue asesinado en Jalisco mientras iba acompañado de Omar Caro (hijo del poderoso narcotraficante Rafael Caro Quintero) y de Raúl Flores Gómez, así como del futbolista Miguel Zepeda. Flores Gómez en ese entonces era el gerente del Camelias Bar, aparentemente fue un atentado que salió mal al confundir a Omar Caro con “El Magic”.

El padre de Flores Castro es Flores Hernández, quien era el presidente de otro equipo de segunda división, el Autlán de Jalisco y que intentó, en esa fecha, junto con Rafa Márquez y Zepeda, registrar al equipo Coras de Nayarit, pero la Federación Mexicana de Futbol les negó el registro sin explicación.

Raúl Flores Hernández está considerado como un narcotraficante de vieja escuela, siempre se manejó con mucha discreción, pero sus relaciones con los grupos criminales eran públicas, tanto como sus procesos y detenciones breves en EU como por la que sufrió en 2013 en México.